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Preparación de examen

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¿Cómo debes preparar al bebé para el examen?

Lee cuidadosamente y sigue estas recomendaciones como preparación para tu exámen

  • 4 horas antes de la prueba, el bebé no debe comer ningún tipo de alimento.
  • 2 horas antes de la prueba debes darle más agua al bebé. No debe tomar bebidas con leche ni gaseosas.
  • Si el bebé sufre de los riñones, te recomendamos que le des la cantidad de agua que tenga permitido beber y que lo haga 1 a 2 horas antes de la prueba.
  • Los pacientes menores de edad deben estar acompañados de un adulto responsable que conozca su historia clínica y con capacidad de decisión acerca de los procedimientos que le van a realizar como paciente.

¿Qué documentos debes presentar?

Documento de identidad del niño

Orden médica vigente y autorización del servicio, si la EPS o el plan de salud del bebé así lo requieren. Estos documentos son fundamentales para realizarle la prueba.

Exámenes anteriores que le hayan realizado al bebé y que estén relacionados con el procedimiento.

¿Qué cuidados debes tener con el bebé durante el examen?

  • Si el bebé sufre de los riñones, debes informárselo al radiólogo para que le realice la prueba con la cantidad de orina que pudo retener, sin hidratarlo más de lo que su condición se lo permite.
  • Pregúntale a nuestro personal de salud otros cuidados que debes tener con el bebé durante el examen.

¿Qué cuidados debes tener con el bebé después del examen?

Puede continuar con las actividades que hace en su vida diaria como jugar, caminar o ir al centro infantil si ya entró.

Si tienes alguna duda, consulta con nuestro personal de salud.

 

¿Para qué sirve esta prueba?

  • Se utiliza para ver cómo se encuentran los órganos internos del abdomen del bebé.
  • Los órganos que le examinan al bebé son: el hígado, la vesícula, la vejiga, el bazo, el páncreas, los riñones y los órganos genitales internos en las niñas.
  • Sirve de apoyo para el diagnóstico de enfermedades como hepatitis, enfermedades de la vesícula y de vías biliares, cálculos e inflamación en la vesícula (colecistitis), entre otras.

¡Gracias por tener en cuenta estas recomendaciones que contribuirán con un correcto diagnóstico y el tratamiento que realmente necesitas!